El arte de la nutrición | Nutrir
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Nutrir

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¡Qué palabra tan llena, tan poderosa, con tanta fuerza! ¿no te parece?

A mi me lleva a sentir como cada célula de mi cuerpo, cada espacio de mi ser está vivo, está completo, está vibrante.

Y es que cuando estamos nutriéndonos estamos aportando la energía que da vida, conexión, contacto.

¿Ves como la alimentación es mucho más que una receta?

Cuando hablamos de alimentación estamos refiriéndonos a lo que sucede cuando estuchamos al cuerpo, lo percibimos y podemos darle exactamente aquello que le da más vida, más energía.

Y quizá muchas veces, muestro cuerpo no necesita un alimento como la comida sino que necesita para sentirse nutrido un abrazo, una caricia, una mirada, un baño, un baile, una buena conversación.

Cuando queremos nutrirnos sin sentirnos, estamos alejándonos del verdadero propósito de nuestra vida.

Párate a mirar, a sentir, a oler, a conocer, como si estuvieras delante de un desconocido con el que quieres entablar una relación.

Y pon la energía en que ese tiempo sea un tiempo de calidad, de ausencia de juicios y críticas, simplemente observa, toma nota si es necesario.

Cada uno de nosotros está tomando decisiones continuamente, de forma más o menos consciente, pero lo hacemos.

Quizá la cuestión estriba en que ese supuesto “no tengo tiempo” es la excusa perfecta para no mirar, no conocer, no sentir. Detrás de esa frase más bien estarían otras como “no quiero saber, no quiero conocer, no quiero sentir”. Y sin embargo, solamente así podremos ser libres y elegir aquello que nos hace bien, nos nutre.

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